VEINTICINCO SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

16 octubre 2013

La Naturaleza me habla de Dios

Meditación | P. Eulides García, MSC. La Naturaleza me habla de Dios
Cada año tomo mis vacaciones en el mes de agosto, y aprovecho este mes de descanso para retirarme a una casita familiar en Los Montones Arriba San José Las Matas, es un campito donde se respira un ambiente de paz y un lugar muy especial para retirarse de todo ruido provocado por el quehacer  humano, el único ruido que se escucha es el donido de la naturaleza, el canto de algunas aves, el cantar de una cigarra ( chicharra como le decimos para acá), el bramido de una vaca, el rebuzno de un burro, o el relinchar de un caballo: en fin es un mes de convivir con la naturaleza, una riqueza que no todos tienen la oportunidad de hacerlo.
Para mis las vacaciones en este lugar no es solo un descanso físico y mental, sino un descanso espiritual, es tener una comunicación más cercana con Dios a través de la contemplación de la naturaleza, y fruto de esta contemplación es que me animado a escribir este artículo.
Vivimos en el mundo del aceleramiento donde no hay tiempo pare nada, porque queremos hacer todo al mismo tiempo, vivimos en el mundo de las grandes cantidades, pero de menos calidad, no importa lo bueno, sino la gran abundancia, las cosas al granel.
Este estilo de vida nos está llevando a la enfermedad del gran stress, vivimos cansados, no hay tiempo para el descanso da la impresión que queremos superar a Dios en el trabajo, porque dice el libro del Génesis que Dios descanso el séptimo día y el mismo Jesús tomaba su tiempo para el descanso se iba a la montaña, al lago, inclusive en el mismo llano veía el descanso como una manera de retomar la energía para continuar la obra redentora de la cual Dios le había encomendado, estoy seguro que Jesús contemplaba la creación de Dios padre y veía que todo lo había hecho bien, porque cuando aprovechamos el descanso para la contemplación de la creación de Dios nos sentiremos más cercanos a él.
Para descubrir la presencia de del creador tenemos que irnos mas allá de lo que pueden contemplar nuestros ojos, si logramos eso nos daremos cuenta como  Dios se manifiesta de una manera muy especial, no hay que ser un gran místico para descubrir eso, solo hay que detenerse y sentir lo divino en la vivencia de la misma, es aprender a escuchar el latido del corazón de la naturaleza, no hay que esperar ver cosa sobre naturales, sino detenerse y ver cuando Dios pase como espero el profeta Elías, profeta de Dios, se le manifestó Dios en Horeb. Junto a la montaña,... Después del fuego sopló una brisa suave; y en la brisa... se oyó la voz del Señor. Y, en  el ruido de un arroyuelo, en la salida del sol, o la puesta del mismo, o en la  contemplación de la luna llena o la vista de una noche estrellada, en fin cada elemento  de la creación nos habla de Dios.

Si hay  que tener cuidado de no quedarnos solo en lo creado, sino que debemos llegar al creador a travez de la creación, porque de lo contrario nos quedaríamos en un acto de paganismo de creer en las cosas y no llegar al constructor de lo creado.

0 comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por participar con tu comentario