VEINTICINCO SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

29 septiembre 2013

¡Ten cuidado con el sedentarismo!

En Familia | Salud / Yolanda Burgos
 ¡Ten cuidado con el sedentarismo!
Mientras conservemos las facultades para movernos, aunque únicamente podamos mover los brazos y la cabeza, o las piernas; debemos ejercitarnos
“Mens sana in corpore sano”(Mente sana en cuerpo sano)
Esta frase la hemos escuchado a lo largo de toda la vida, recomendada por nuestros padres, profesores y cualquier persona con sentido común.
Pero parecería que hasta hace relativamente pocos años, la prevención en cuestiones de salud se ha intensificado en todos los sectores de la población, especialmente en la tercera edad.
He mencionado en repetidas ocasiones que envejecemos de la forma en la que hemos vivido, y lo he hecho en referencia a cuestiones de temperamento y carácter, de las redes sociales de apoyo y amistades que hayamos formado, pero lo mismo sucede con respecto a nuestra salud.
Una diferencia importante en cuanto a la prevención de la salud, es que si hemos comenzado en edades tempranas, estas medidas de prevención tendrán sus frutos a lo largo de la vida, pero ¿qué pasa cuando ya somos adultos/as mayores? ¿Podemos prevenir todavía? La respuesta es un rotundo: “Sí”. Pero no solamente prevenir, sino conservar y en ocasiones mejorar nuestra salud.
Recordemos que somos seres integrales y cuánto más ahora que se es Adulto/a Mayor. Entonces pensar en cuidar la salud de nuestro cuerpo deberá ocupar todas las dimensiones de la persona humana.
Las enfermedades no transmisibles (ENT) son la principal causa de mortalidad en todo el mundo, y ocupan casi el 80% de las muertes y se dan en los países de ingresos bajos y medios.
Principales ENT para poner énfasis en el cuidado de nuestra salud:
• Tabaquismo
• Sedentarismo
• Uso nocivo del alcohol
• Dieta no saludable
• Hipertensión
• Sobrepeso y obesidad
• Hipercolesterolemia (niveles de colesterol altos)
• Infecciones relacionadas con el cáncer (Virus del Papiloma Humano, de la hepatitis B, de la hepatitis C y el Helicobacter pylori). Estas infecciones pueden prevenirse en gran medida con vacunas y medidas para evitar la transmisión.
Como prevención de estas enfermedades no transmisibles:
• Lo primero es no fumar y protegernos de los peligros del tabaco, como el humo
• De igual forma, evitar el abuso del alcohol
• Reducir el consumo de sal en los alimentos
• Reducir las grasas en la alimentación
• Actividad física
En los Adultos/as Mayores, más que la propia enfermedad, el sedentarismo provoca complicaciones que pueden llevar a la discapacidad, la minusvalía y hasta la muerte, ya que favorece la disminución de la capacidad funcional y por lo tanto de la autonomía.
Cuando una persona no se ejercita, las consecuencias son muchas. Recuerda que si no hay actividad física:
• Se pierde el tono muscular
• No hay coordinación de los movimientos
• Se pierden las relaciones de convivencia
• Disminuye la función respiratoria. Hay mayor riesgo de neumonías
• Pueden aparecer úlceras por presión en las zonas donde no hay movilidad
• Se presenta estreñimiento y hemorroides
• Falsas incontinencias urinarias y por lo tanto un aumento en la incidencia de infecciones
• Osteoporosis, atrofia muscular y alteraciones articulares, entre otras muchas
Conclusión
Es importante cuidar nuestra salud, desde la alimentación, hasta alejarnos de malos hábitos, con un mayor énfasis en la edad adulta mayor y recuerda que es el sedentarismo, al cual se recurre frecuentemente conforme avanza la edad, el que mayor daño causa.

Mientras conservemos las facultades para movernos, aunque únicamente podamos mover los brazos y la cabeza, o las piernas; no importa la parte del cuerpo que podamos utilizar, debemos ejercitarla, de forma adecuada y supervisada por nuestro médico, pero bajo ninguna circunstancia podemos darnos el lujo de permanecer inactivos en la edad adulta mayor. De lafamiliacristiana.com.mx.

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