VEINTICINCO SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

28 septiembre 2013

¡Somos Misioneros!

Misiones | Osiris Núñez, MSC. El pasado 15 de agosto, al igual que años anteriores, nuestra congregación de Misioneros del Sagrado Corazón se vistió de fiesta, ya que varios jóvenes profesamos los votos de obediencia, castidad y pobreza; tres los hicieron por primera vez, cuatro los renovaron por un año y dos los hicimos para toda la vida. En total, nueve jóvenes que le hemos dicho sí al Señor.
Ante este hecho, a veces nos puede surgir la pregunta: ¿Qué es lo que queremos con esta consagración? O también como me han preguntado muchas veces algunas amistades ¿Qué es lo que buscan esos jóvenes consagrando su vida a Dios?
Lo primero es que somos jóvenes normales, con talentos y cualidades normales, al igual que todas las personas, pero que de una manera particular, así como cada persona tiene su propia experiencia de Dios, nos hemos dejado atrapar por el entusiasmo, por la pasión de Jesús; nos hemos apasionados por el Corazón misericordioso de Jesús, y esta pasión es la que nos ha alimentado durante todo nuestro caminar y queremos que nos siga alimentando durante toda nuestra vida.
Y respondiendo a la pregunta inicial de ¿Qué es lo queremos, que es lo que buscamos? Queremos y buscamos encontrarnos con Dios, vivir su vida, identificarnos con Él, zambullirnos para siempre en la fuente de bondad que brota inagotablemente de su corazón; queremos que nuestro corazón esté hecho para su Corazón.
Esta opción que hemos hecho nos llena de alegría, pues ante una sociedad en donde muchos jóvenes temen asumir compromisos para toda la vida, ya sea en la vida religiosa o matrimonial, nosotros con valentía hemos tomado la decisión de decir: “te seguiré Señor toda la vida…para siempre… pase lo que pase… Es una decisión de valientes, de jóvenes que están seguros de que el Señor constituye definitivamente el centro de su vida, el tesoro de más grande valor”. Y con esta decisión, queremos ser jóvenes de esperanza, jóvenes de ejemplo, que muestren a los demás que es posible asumir compromisos de manera libre y consciente para toda la vida.
Como Misioneros del Sagrado Corazón, queremos ser fuente de esperanza para el mundo, y trabajar ante los males que atormentan a nuestra sociedad llevando el mensaje de paz y amor que brota de las entrañas del Corazón de Jesús, de una manera especial a los más pobres y excluidos, a los que sufren discriminación y violencia, a aquellos que son olvidados por la sociedad. Por estas situaciones que padecen tantas personas, es que les hemos dicho sí al Señor, por esas situaciones es que hemos consagrado nuestras vidas a Dios, como humildes siervos que queremos trabajar en la construcción de su reino, que queremos un mundo mejor en donde reine la paz y el amor.
Le pedimos a ustedes queridos lectores, que se unan a nuestra oración, para que el Señor, a través de la intercesión de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, derrame sobre nosotros la gracia de la fidelidad y nos de las fuerzas que necesitemos para sostener este compromiso para el servicio hasta el último día de nuestras vidas.

Desde Madrid:
Escribe el Padre Cristian Guzmán, msc:
"Vivo una experiencia muy significativa"
Hace un año que inicié la licenciatura en Teología Catequética, en el Instituto Superior de Ciencias religiosas y Catequéticas “San Pío X”, de los Hermanos de La Salle, en Madrid, España. La duración de la especialidad son dos años, así que estaré de regreso en República Dominicana para el verano del 2014, Dios mediante.
En la Universidad el ambiente es muy bueno, somos once estudiantes de diferentes países: Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, Panamá, Colombia y España. Y esa variedad de culturas nos permite tener una mayor riqueza en el conocimiento, y nos facilita tener otra visión del mundo. El profesorado es muy capacitado, considero que está a las alturas de los nuevos tiempos.
La metodología de la Universidad está basada en reporte de lectura, investigación y exposición, por parte de los alumnos, y clases presenciales de lunes a viernes en horarios de 8:30 am. a 1:30 pm.
El trayecto de la Casa a la Universidad son dos horas, ida y vuelta.
Durante mi estadía en España estaré viviendo en la Casa Provincial. Es una Comunidad donde viven ocho padres españoles MSC, y nos hemos sumado el P. Willy de Guatemala, y un servidor. El P. Willy está estudiando Espiritualidad en la universidad de Comillas. Esta comunidad MSC de Madrid es muy humana y receptiva. A pesar de la diferencia generacional entre los padres españoles y yo, hay buena comunicación, se respira un ambiente de confianza y cercanía. Me siento muy gusto en la Comunidad . Colaboro con las celebraciones eucarísticas en la Parroquia de Nuestra Señora.
Defino este tiempo, como un tiempo de gracia y bendición. Es una experiencia de la cual no me arrepiento. Siento que es una experiencia que me va cambiando y transformando la vida. Es edificante. Por eso viviré y aprovecharé este tiempo a plenitud.
 Doy gracias a Dios y  a la Provincia Dominicana por permitirme vivir este tiempo tan especial y significativo.
¡Abrazos y bendiciones!

Cristian, MSC.

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