VEINTICINCO SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

28 abril 2012

¿De veras somos empáticos?

Christian Keysers es el director científico del centro de neuroimagen de la University Medical Center Groningen (Holanda). Este psicólogo de 35 años y su esposa Valeria Gazzola, bióloga, trabajan juntos para intentar entender las bases neuronales de la empatía y su disfunción. Keysers habló en el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona sobre las bases neuronales de la empatía. - ¿Qué es lo que entendemos exactamente por empatía? - Hay un primer nivel de contagio emocional, el que vemos típicamente en los bebés, cuando uno se pone a llorar y los demás también lloran al unísono. Después hay otro nivel que se desarrolla más tarde, cuando el contagio emocional se convierte en empatía madura. Entonces puedo sentir lo que tú sientes, aunque me doy cuenta de que no es mi sentimiento. Esto pavimenta el camino para el comportamiento social: cuando ayudas a alguien, la motivación se debe a que si la otra persona se siente feliz de nuevo, entonces podrás desprenderte del dolor compartido. - ¿La empatía es universal? - Nacemos con unos mecanismos que nos hacen empáticos. Un sentido ético común es el “no deberías hacer a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”. Los circuitos neuronales de la empatía han hecho que esto sea muy intuitivo: cuando haces algo a alguien, no tienes que “pensar” si querrías que te lo hicieran a ti, porque en realidad ya lo “sientes”. - ¿Cómo funciona a nivel neuronal? - Cuando haces algo, ciertas áreas de tu cerebro se activan. Esto incluye neuronas del córtex pre-motor, involucrado en la planificación de los movimientos, y del córtex motor primario, involucrado en el propio movimiento. Cuando ves a alguien haciendo esta misma cosa, aproximadamente el 10% de estas neuronas del córtex pre-motor se reactivan. Se las llama neuronas espejo. - ¿Cómo estudia la empatía? - Hacemos estudios no invasivos en humanos a los que les enseñamos una imagen de alguien realizando una acción y grabamos su actividad cerebral a través de un escáner. Entonces les hacemos realizar la misma acción mientras grabamos también su actividad neuronal, y miramos qué partes del cerebro se activan en ambos casos. Con monos también hacemos experimentos similares, pero utilizamos microelectrodos. Podemos registrar la actividad de una sola neurona durante una hora. - ¿Por qué algunas personas son más empáticas que otras? - No lo sabemos, pero pensamos que hay muchos niveles de empatía y que esto tiene un sentido a nivel de la evolución. Hay circunstancias en las que ser empático es muy importante. Por ejemplo, los padres deben darse cuenta si sus hijos están sufriendo para poder ayudar. Pero hay casos como cuando tienes que ir a cazar, o en la guerra, y tienes que poder matar. Entonces es necesario ser capaz de desprenderse de la empatía. - Parece, pues, que necesitamos un equilibrio. ¿Demasiada empatía puede ser negativa? - En realidad, nuestros estudios demuestran que cuando las personas con autismo observan una expresión emocional, activan más áreas del cerebro en comparación con lo que hace la gente no autista. Creemos pues que se ven abrumados con las emociones de los demás. Esto es justo lo contrario de la visión que se tiene de que la gente con autismo no ‘siente’ tanto como la gente normal. En el otro extremo están los esquizofrénicos, que activan menos áreas del cerebro, haciéndolos más indiferentes a las emociones de los demás. - Háblenos sobre la teoría de la sonrisa… - Cuando ves a alguien sonriéndote, normalmente también sonríes. Esto se llama mímica facial, y tiende a mejorar tu humor. Si sonríes, te vuelves más feliz. Como digo, la sonrisa es más barata que los antidepresivos. Fundación Hacer Familia.

0 comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por participar con tu comentario